Monday, October 27, 2008
25 al 26 de Octubre Puerto Galera: Entramos 4 y salimos 3
Después de tres semanas de adaptación el viernes 24 decidimos, por fin, hacer un viaje fuera de Manila.
El destino: Puerto Galera, una isla situada al norte de Manila.
El equipo: mis inseparables Nacho (Comex) y Pablo (IT) + José Medina (Funcionario de la Comisión perdido en Manila).
Salimos el sábado a las 6:00h desde nuestra casa a “Baclaran” (la loca estación de autobuses de Manila) una vez allí, en medio de una vorágine de gente, gritos, colores y folklore local, encontramos un vendedor de billetes (mas bien nos asaltó) que nos un pase para el barco hasta la playa de “Tamaraw” y además nos colocó en un autobús (destino puerto de “Batangas”) por sólo 50 pesos de comisión (por ser blanco).
Después de tres horas de autobús (ó nevera con ruedas en las que el aire acondicionado se pone a 10 grados), recorrimos los 106 kilómetros que separan a Manila del puerto de Batangas sin muchos accidentes (1 hora para salir de Manila, el tráfico brutal habitual, la falta de respeto por cualquier norma ó código de circulación, etc.).
En Batangas, perseguidos por una serie de falsos guías filipinos (hola blanco dame 100 pesos y te meto en el barco), nos montamos en una especie de barca de transporte (ver fotos) que nos llevó hasta Tamaraw beach en sólo dos horas. Durante ese trayecto me puse a charlar con el vigía de la misma (aprendiendo alguna cosa que otra sobre la culturilla de la isla, para variar hablan otro dialecto que no es ni cebuano ni tagalo y Manu Paquiao sigue siendo el héroe nacional).
Una vez en Tamaraw nos quedamos en un hotel maravilloso al lado de la playa y nos metimos en un curso de iniciación al buceo, que estuvo bastante bien (por fín lograré que Nacho y Pablo se apunten a la secta y podré hacer mi certificación “Open Water”). Cenamos en un italiano (en reconstrucción después de la temporada de tifones del verano), que nos recomendó Carlos EFE, y que por cierto entra en mi lista como mejor italiano que haya probado fuera de Europa (y con el mérito de que no tenían muchos medios, apenas una cocina y una cabaña) y nos echamos unos voleibol playas y un fútbol playa con unos turistas iraníes que había por allí (¿Quién dijo que las iraníes eran feas? Vaya pibones, viva Alá.
Por la noche; (1) aprendimos que fuera de Manila la electricidad es un bien escaso, y más aún el alumbrado público (telita para volver al hotel en plena oscuridad sin luna, sin referencias, sin brújula, etc.), esto lo he solucionado comprándome una super-linterna de campamento; (2) nos dio por cruzar la isla, en triciclo que no podía con los 4 (nos bajábamos dos para que subiera las cuestas) para ver otra super playa “laguna beach” (idea de José Medina) donde de nuevo a falta de luz no vimos nada; (3) terminamos en una discoteca de Puerto Galera (de esas donde todas las filipinas de isla te persiguen como moscas, reconozco que cada vez me gustan más) y por supuesto en una barra americana (que ya quisieran en América) (4) dormí 4 horas y me fui a bucear a las 9:00h con una resaca de kilo (en el curso del PADI no dice nada de resacas).
Tras el buceo y una mañana intensa de playa (ahora soy de color rojo) nos dedicamos a comer, dormir y pasarlo pipa cuando……
Instructor de Buceo “¿Cuándo volvéis a Manila?
Carlos “¿pues esta tarde no?”
Instructor de Buceo: “Pues ese que se aleja es el último barco”
José Medina “Nooooo, socorro trabajo mañana, soy de la Comisión, no puedo faltar”
Nacho: “No ¿jodas tío de verdad?”
Pablo: “Y ahora que hacemos”
Bueno la solución fue coger un triciclo a la carrera (importante llevar vaqueros ayuda) y con lluvia para agarrar el último ferry de las 17:00h (en filipinas los barcos no navegan de noche, con eso de que no hay faros ni radar, ni etc, etc.) En algún momento de todo este rifirrafe Pablo se dio cuenta de que se había dejado las llevas de casa y a 15 minutos del embarque lo tuvimos que dejar en la isla (con irónicos comentarios y mucha emoción, el chaval sigue vivo y nuestro jefe que acaba de ser papá y está de baja de maternidad, no se ha enterado).
Al final volvimos tres, cansados y quemados pero muy contentos (la broma a todo trapo no ha pasado de los 120euros con buceo y todo, viva este país).
Tuesday, October 21, 2008
¿Pero yo en que rayos trabajo? y ¿para quien?
Esto me ha contestado mí Consejero hoy cuando me ha hecho una corrección en nuestro informe:
"Lo de ICEX lo he cambiado porque en realidad yo represento al Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, que incluye al ICEX, pero no únicamente. Y vosotros, por extensión también, aunque dependáis del ICEX. En algunos casos, también trabajamos para el Ministerio de Economía y Hacienda."
Es decir que cual Carmen Sevilla, trabajo para Ezpaña y Ole, aunque me paguen esos señores siniestros del ICEX en Madrid (Saludos al fumador); me quedo con el comentario de Javi "trabajas para su majestad Juan Carlos" pues en última instancia sí.
¿A que me dedico?
Bueno podría daros una charla sobre el entramado institucional del Banco Asiático de Desarrollo (BAsD) pero resumiré de una forma simple.
Hay un banco que reparte dinero para proyectos en Asia y yo me dedico a:
1) Ver si ha salido alguna línea de financiación nueva.
2) Informar a nuestra elite empresarial
3) Asesorar a empresas en proyectos.
Ahora os cuento la realidad con un pequeño guión.
"Hola somos una empresa española de ingeniería de no sequé, como no sabemos inglés ni nos importa y además escribimos cartas con faltas de ortografía pensábamos que podrías ayudarnos”
“Vale que es lo que queréis”
“Mayormente dinero ¿Qué se puede hacer en el banco ese? Es que tengo un amiga que tiene un novio cuyo hermano oyó hablar de una subvención”
“20 minutos de charla: tenemos transportes, energía, urbanismo, bla, bla, bla”
“Vale me ¿puedes enviar todo lo que tengas de tratamiento de aguas?
“¿Los 603 proyectos licitados?, pues no chato, va a ser que te lo miras en la Web del banco?
Tres días después………
“Hemos elegido uno muy mono de montar tuberías en la India y tal ¿podrías hacérnoslo todo?”
“Para hacer eso tendría que cobrarte la tarifa ICEX de servicios personalizados”
“Estoooo no quiero pagar ¿podemos llegar a un acuerdo”
“Según el manual tengo que darte datos muy vagos y generales para que sea gratis”
“Venga por favor dame pistas”
“Bueno pon advanced search, India proyect officer fulanito de tal”
Dos días después…
“Lo he encontrado pero no hablo inglés ¿me lo podrías explicar, y sin cobrarme eh y de paso me registras en la base de datos de consultores”
“Estoooo…………(me tomo un café)………(suspiro) venga vale, por donde empezamos ¿razón social? ¿Persona de contacto? ”
“Necesito un par de días para tomar esa decisión, no puedo tomarla sólo”
“Arrrgggggg ¡por que yo!”
Una vez tomada la decisión hay que hablar con el banco y generalmente con una secretaria filipina (sigo otro día)
Sunday, October 19, 2008
Domingo 19 de octubre: SPA
A las 16h00 seguía hecho polvo y decidimos ir a un Spa coreano que nos habían recomendado (justo al lado de casa y…………) por fin entiendo lo que le pasó a los hombres de Alejandro. Por 20 euros pasamos 4 horas en el Spa, ¡con una hora y media de masaje! Con 3 saunas, una cámara de hielo, 4 piscinas de agua caliente y un montón de esbirros, comida, bebida e incluso camas (de hecho es 24h/7d y está preparado para que duermas allí antes de ir a la oficina.).
En fin, que suerte tuve con Manila, en Washington tendría que pedir en el metro y aquí vivo una vida de ricos.
Sábado 18 de octubre: Jeepnies y Trikes
A las 15h00 y nos fuimos a comer en un chino (de lujo) me comí un Lapu lapo (pescado local parecido al bacalao) después como no sabíamos que hacer le dije a Pablo que pilláramos un Jeepnie a ver que pasaba.
Un Jeepnie: es un autobús filipino construido con 1 Jeep+ un remolque+ una carcasa (modelo techo de un vagón de tren) no tienen puerta de atrás (con lo cual vas viendo todo lo que pasa y agarrado a unas barras que tienen en el techo pata no caerse) y no hay dos iguales (parecen coches sacados de una película de Mad Max). Los Jeepnies No parecen tener paradas fijas sino que se dedican a recorrer una ruta que tienen pintada en el lateral y cuando se quedan sin gente se paran en la acera. Cuesta 8 pesos y medio (es decir nada).
Después de pasar el resto del día en “Rotonda” un mega centro comercial que rivaliza con los americanos y quedamos con Silvie, Carlos Efe y Andrea (Una estudiante de Teleco que se ha rayado y decidido hacer el proyecto de fin de carrera en Manila, con por ahora incierto resultado, dudo que aquí se pueda estudiar.) y volvimos a caer en el error de la barra libre del 121.
Continuamos la noche en un taxi buscando un garito de incierto nombre; durante el trayecto Silvie (a la que tendré que dedicar un capítulo, hacía mucho que no me reía tanto, gracias) se dedicó a regatear y pelear con el taxista en una mezcla de inglés y tagalo, hasta que por algún motivo que se me escapa (creo que el tío no sabía ir) nos dejó tirados en una especie de barrio industrial.
¿Y que hacemos dijo Andrea? Pues cogemos un “Trike” dijo Silvie, ¿y que es un Trike? Pregunté yo.
Un Trike es una moto salida de la posguerra española pegada a un carricoche tipo chino, el que cogimos (tras andar 5 minutillos) estaba hecho de madera y plástico y se calaba cada poco (normal íbamos 5 montados allí: tres en la moto y dos en el carricoche).
En fin que tras un divertido paseo terminamos en un antro de la calle Burgos, conocido como el Bronx, donde nos bebimos hasta el agua de los floreros luego tomamos un arroz con pollo y a dormir.
Viernes 17 de octubre: Tirando del ID Diplomático
Que me pidieron que creara mi propia lista de invitados
Que y un segurata filipino nos llevó hasta una mesa en el reservado, luego cenamos y pedimos una botella de Tanduay (ron local) con el segurata allí, un pobre camarero tardó un rato en darme las vueltas de la cuenta y casi se lo comen vivo.
Por último que nos ofrecieron señoritas, a la cual dije que no porque evidentemente había quedado.
El resto de la noche pasó sin incidentes, quedamos con estas chavalas, un montón de australian@s y algunos filipinos hartos de pasta. Había una filipina, de cuyo nombre no puedo acordarme, muy mona que hablaba español, con la estuve allí de charlita (Para los malpensados os contaré que las filipinas de clase alta son como las españolas, hay que currar, si una mujer te besa de primeras y en lugar pública se la considera una puta, y de hecho si hace eso probablemente lo sea); en fin, me lo pasé bien, a ver si otro día continuo esta historia.
